domingo, 19 de febrero de 2012

Crowdsourcing


El término CT3 hace referencia a la traducción comunitaria, a la colaborativa y al crowdsourcing. Se trata de una forma de traducir en la que un traductor no trabaja solo, sino que la tarea se reparte entre muchas personas con el fin de ahorrar tiempo. Antes de dar mi opinión sobre ello, creo conveniente explicar en qué consisten y señalar su diferencia, pues no significan lo mismo.
Por un lado tenemos la traducción comunitaria, en la que un grupo de voluntarios que no tiene por qué tener experiencia en el ámbito de la traducción se ofrece a traducir algo sin ánimo de lucro. Es importante saber que la traducción obtenida no es revisada por nadie, por lo que la calidad de la misma dependerá de quienes hayan participado en ella. Ahora, con internet, es muy fácil encontrar ejemplos de traducción comunitaria. Un caso son los subtítulos de las series (fansubs), muchas series no se emiten en televisión, pero en internet encontramos numerosas páginas que se dedican a subir los capítulos de todas las series habidas y por haber. Como no todo el mundo es capaz de entender una serie en inglés, se necesitan subtítulos en español, pero ¿de dónde salen? De aficionados que tienen como hobby traducirlos y lo hacen de forma totalmente gratuita. Como no son profesionales, podemos encontrar errores en sus traducciones como falsos sentidos o, incluso, faltas ortográficas; pero esto no es lo principal, lo principal es el mensaje, a quien ve la serie le interesa saber qué es lo que ocurre y cómo está escrito no tiene tanta importancia. Cito de la wikipedia las reglas morales de un fansub:
  • El fansub es totalmente gratuito, por lo que no se debe vender ni dar en alquiler.
  • Un fansub es un trabajo de fans para fans.
  • Subtitular preferiblemente, sólo aquello que guste al equipo de trabajo sin dejarse llevar por la serie de moda únicamente (aunque hay fansubs que no cumplen esto).
  • El fansub debe ser distribuido por canales accesibles al público al que va dirigido (generalmente se usa internet).
  • No subtitular material cuya licencia en esa región ya pertenezca a una compañía (si bien no todos los grupos de fansub están de acuerdo con esta pauta).
  • Alentar en la medida de lo posible, el paro de la distribución del material una vez que una compañía haya adquirido la licencia correspondiente.
  • Promover la adquisición del material oficial cuando el mismo ya esté disponible.
  • Subtitular sólo como un pasatiempo, sin presiones de ningún tipo.
  • Mantener una calidad aceptable en tanto en la traducción como en la visualización de los subtítulos, esto, con el propósito de facilitar la comprensión de los diálogos a la mayor cantidad de aficionados.
  • Procurar usar una raw para no reeditar el trabajo que haya hecho otro fansub.
  • No menospreciar públicamente el trabajo de otro fansub, ya que teóricamente, todos lo hacen con el propósito de alentar la difusión de la serie o película correspondiente.
  • Ser consciente de que siempre habrá críticas y tomar notas de aquellas que sean constructivas.
  • No cometer faltas ortográficas.
Como ya he indicado, muchas de estas normas no se cumplen, pues la mayoría de los subtítulos traducidos de esta forma tienen faltas de ortografía.
Por otro lado tenemos el crowdsourcing o la traducción colaborativa en la que sí participan traductores y revisores profesionales, de manera que el resultado es bueno y de calidad. Para entenderlo mejor, pondré un ejemplo que no es otro que la traducción del último libro de la saga de Harry Potter. Es de sobra sabido que J.K. Rowling tiene muchos seguidores y cuando salió el último libro (Harry Potter and the Deathly Hallows) todos ellos estaban impacientes por leerlo. Pues bien, un grupo de fans se repartieron los capítulos de modo que cada uno debía traducir un capítulo y, en tan sólo tres días, el trabajo estaba acabado y cualquier usuario de internet podía acceder a él.
Otro ejemplo son las redes sociales como facebook que, al ser una página web pública, sus creadores pensaron que sería una buena idea que los propios usuarios tradujeran el contenido de la misma y, antes de publicarlo, llevaron a cabo un proceso de revisión. Twitter también se unió al crowdsourcing hace un par de años, algo que se criticó mucho puesto que a pesar de ser una traducción colaborativa, los usuarios que encontraban fallos no podían corregirlos. También criticaron el hecho de que las condiciones de uso y la política privacidad se hubieran traducido de esta forma porque, aunque el mensaje se entendía, había muchos fallos y se trata de temas serios (aunque ya a casi nadie le importe no tener intimidad).
Actualmente, existe un gran debate entre los traductores profesionales sobre las ventajas y desventajas de esta modalidad de traducción. Hay quien piensa que sólo es bueno para las empresas y que nos perjudica a nosotros porque llegará un momento en el que nadie estará interesado en contratarnos. Otros piensan que no se trata de ninguna amenaza, puesto que si alguien se ofrece de forma voluntaria a hacer un trabajo gratis es porque no tiene mucha experiencia y, por tanto, el resultado no podrá compararse con el realizado por un traductor profesional que ha recibido una formación específica para llevar a cabo la traducción con éxito.  
Yo estoy de acuerdo con el último grupo, es decir, no creo que el crowdsourcing perjudique a los traductores. Es cierto que hubo mucha gente que leyó el último libro de Harry Potter en internet y no se compró el libro en papel, pero esto no se vio reflejado en las ventas, la obra fue todo un éxito. También pienso que las empresas son conscientes de esto y confío en que contratarán a profesionales cuando deseen un trabajo bien hecho. No obstante, estoy de acuerdo con muchos blogueros: los traductores tenemos que comer. Las claves de este tipo de traducción son la rapidez y el hecho de que sean gratis, apoyo a las ONGs como Traductores sin Fronteras que echan mano de este recurso, pero no entiendo por qué una empresa con éxito tiene que recurrir al crodwsourcing, se ahorra un dinero que no le supondría mucho esfuerzo y el resultado sería muchísimo mejor: el mensaje quedaría totalmente claro para el lector y se ahorrarían muchos problemas.

Fuentes

3 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada, lo explicas todo muy bien. Me gustaría comentar algunas cosillas:

    - Como bien dices, los fansubs están llenos de errores ortográficos y de sinsentidos, así que la gente que está dispuesta a colaborar debería tener en cuenta que la gente se va a fijar en cómo redacta y se va a dar cuenta de la mala calidad. También debo reconocer que hay algunos subtítulos que están muy bien.

    - Respecto al crowdsourcing, no sabía lo del libro de Harry Potter y no me parece bien que se haya hecho, porque toda esa gente que no se ha comprado el libro traducido por un profesional, le ha hecho perder dinero. Además, si sólo se tardaron 3 días, supongo que la revisión, si es que la hubo, no sería muy exhaustiva. Dudo de que se pusiesen de acuerdo en la terminología (términos de magia, etc.), por lo que los lectores no relacionarían un mismo término traducido de manera diferente.

    Y por último, estoy totalmente de acuerdo contigo respecto a que grandes empresas contraten directamente a profesionales para obtener un trabajo de calidad.

    ¡Gran entrada ;)!

    ResponderEliminar
  2. ¡Gracias! ^^

    He citado las normas morales de un fansub para que se vea que no siempre se cumplen, especialmente la norma de la calidad y de las faltas ortográficas. Esto se debe a que lo más importante es el contenido y no la forma.

    Sobre lo de Harry Potter, supongo que lo traducirían personas que se han leído mil veces cada libro y se sabrían de memoria los términos que se suelen utilizar. No leí esa traducción, pero muchos bloggeros dicen que estaba bastante bien.

    ResponderEliminar
  3. Muy bien, chicas. Muy clarito y muy bien explicado todo. La verdad es que me ha gustado mucho la entrada. Como ya le dije ayer a Laura, me gustaría también que alguna comentara mi entrada del crowsourcing para ver qué os parece (ya se lo dije también a Aída). El problema es que mi blog está hecho con wordpress, no con blogger, así que a lo mejor tendréis que haceros una cuenta de wordpress si queréis comentar. Si tenéis cualquier problema para acceder, decídmelo y lo intentaré solucionar.
    Por cierto, si quieres, Noe, también me puedes invitar a tu blog para que le eche un vistazo, que seguro que también está muy interesante.

    Un besito y nos vemos luego
    Isabel

    ResponderEliminar