lunes, 23 de abril de 2018

Cómo especializarse en una rama de la traducción


Uno de los consejos que se suelen dar a los traductores noveles es que deben especializarse para poder encontrar trabajo en el sector de la traducción. Por supuesto, si te especializas en un campo concreto aportarás más valor a tus clientes, porque si te formas y ganas experiencia en él, ofrecerás una mayor calidad que un traductor que no esté especializado. Sin embargo, creo que no es necesario hacerlo nada más salir de la universidad.

Traducción audiovisual, traducción jurídica, traducción médica y traducción turística
Algunas ramas de la traducción

Algunos traductores nóveles terminan la carrera teniendo clarísimo a qué rama de la traducción quieren dedicarse y deciden cursar un máster de traducción o interpretación de inmediato. Si es tu caso, adelante, pero si eres de los que terminan la carrera y no saben qué hacer con su vida, no te preocupes, no tienes por qué agobiarte. Has estado cuatro años seguidos (o puede que más) sin parar, haciendo trabajos, exámenes, con estrés, etc. y tienes derecho a darte un respiro para pensar qué paso quieres dar ahora.

Pienso que en la carrera se traduce poco y solo se tiene un pequeño contacto con algunas ramas que, según las optativas, pueden ser la traducción médica, económica, jurídica o literaria, pero hay más campos que puedes explorar o puede que una rama que en principio no te hiciera mucha gracia (a lo mejor por una mala experiencia con un profesor) te llegue a encantar si le das una oportunidad.

Por este motivo, el primer consejo que daría yo a quienes van a terminar la carrera sería hacer prácticas. Si optas por unas prácticas en una agencia de traducción, traducirás diferentes tipos de textos, podrás descubrir qué se te da mejor, qué te gusta más y aprender de los errores que te corrijan, de modo que podrás empezar a especializarte. Por otro lado, si eliges una empresa de un sector determinado tendrás que traducir textos relacionados con ella, lo que también te permitirá empezar a especializarte.

Además, un traductor puede especializarse en función de los encargos que le asignen. Si empiezas a trabajar como traductor autónomo y te llegan encargos sobre automóviles, te estarás especializando en ese sector mientras investigas y te documentas para las traducciones. Para complementar el trabajo personal, puedes asistir a conferencias o hacer cursos relacionados con esa rama.

Por lo tanto, creo que si no tienes claro en qué quieres especializarte cuando acabes la carrera, no pasa nada en absoluto, no tienes que tomar esa decisión de inmediato, sino que puedes esperar y ver qué te depara tu carrera profesional. Las prácticas te permiten conocer el mercado laboral, aprender cómo se trabaja, qué te gusta más, qué tarifas se aplican, etc. y puedes mejorar la calidad de tus traducciones y aportar un valor añadido a tus clientes haciendo un máster, cursos o asistiendo a conferencias.

No obstante, me gustaría señalar que especializarse no implica necesariamente que vayas a dedicarte solo a una rama concreta de la traducción, sino que puedes combinar ese tipo de encargos con otros de temática más general. De hecho, creo que es interesante diversificar, no hay por qué cerrarse puertas y el día a día se hace más entretenido y enriquecedor si se compaginan trabajos diferentes.

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