Mucho se ha hablado sobre la
prueba para subtituladores anunciada por Netflix en marzo de este año,
especialmente sobre cómo han tratado la noticia diversos medios de comunicación.
Con titulares como «Netflix te pagará por traducir subtítulos de sus series»,
«¿Quieres trabajar en Netflix como traductor? Solo tienes que responder este test»,
«Netflix quiere pagarte por traducir subtítulos: hasta 700 euros por capítulo»,
no es de extrañar que los traductores profesionales nos ofendiéramos un poco.
Según estos titulares, parece que todo
el mundo que sable hablar un idioma extranjero está capacitado para traducir y
que es muy fácil forrarse traduciendo un rato al día.
Pues bien, he recopilado algunas
capturas de pantalla de subtítulos que pueden encontrarse por Internet. Se
trata de traducciones no oficiales que ilustran lo que pasaría si dejáramos la traducción en manos de aficionados.
Vamos a empezar con el capítulo
4x10 de The Walking Dead de HBO. Para no hacer spoilers solo diré que, en la escena que he capturado, van por
el bosque dos hermanas, un bebé y un adulto. Una de las niñas, cansada de
caminar, dice «It’s gonna get dark soon. Where are we going?»
A lo que el adulto responde. «Further.
Come on.», es decir, «Más lejos, vamos.». No os perdáis la traducción:
Deduzco que el traductor amateur no tenía el texto a la vista y
confundió el adverbio further por father, cuya pronunciación es parecida y
sin duda tenía más lógica…
Sigamos. En este mismo capítulo,
encontramos a dos personajes rodeados de zombies. Al chico se le ocurre una
idea para escapar, le entrega un arma a la chica y le dice “Back up”, es decir,
que le cubra. Vamos a ver la traducción:
Está claro que en esa situación la
prioridad es hacer copias de seguridad...
Pasemos a otra serie. Las siguientes
capturas son del capítulo 2x03 de la serie de Netflix Black Mirror. Este capítulo
tiene como protagonista a un dibujo animado que se llama Waldo. Se trata de un
personaje muy gamberro de la televisión que no tiene pelos en la lengua.
En la primera captura, uno de
los personajes le comenta a otro que ha conocido al hombre que interpreta a
Waldo. Concretamente, dice: «I met Waldo last night. Jamie, the guy who plays
it, he’s fun.»
Sin comentarios. Este
subtitulador aficionado no sabe lo que son las oraciones relativas y directamente
se ha inventado la frase. Tampoco sabe que el verbo play, además de «jugar», significa «interpretar» o «desempeñar un
papel».
En esta otra captura, un
personaje critica al dibujo animado. Explica que es muy fácil hacer lo que
hace: «He mocks. And when he cannot think of an authentic joke, which is
actually quite often, he just swears.». Atentos a la traducción del verbo swear («insultar» en este caso):
Para terminar, vamos a ver un
error de traducción en la subittulación no oficial del 1x05 de Como conocí a vuestra madre de CBS. Lily Aldrin
es profesora de infantil o preescolar, Kindergarden
teacher en inglés. Así es como lo han traducido:
Es cierto que «jardín de niños» se utiliza en algunos países de Hispanoamérica, pero una subtitulación profesional se suele adaptar al público al que va dirigido. En caso de querer utilizar un español neutro apto para todos los hispanohablantes, este no sería un término adecuado, porque solo se identifica en algunos países.
Creo que, tras ver estos ejemplos, resulta evidente por qué no se debe dejar la traducción en manos de aficionados. Desde el sofá de casa puede parecer sencillo y es muy fácil criticar que las traducciones son malas, que hay muchos errores, que los chistes no hacen la misma gracia que el original… Sin embargo, para conseguir una traducción que suene natural y no caer en lo literal ni en falsos sentidos, hay que dominar la lengua de partida y la lengua de llegada, tener recursos y saber documentarse. Además, existen normas de subtitulación, no se pueden cortar las frases por cualquier sitio ni utilizar todos los caracteres que uno quiera, entre otras cosas.
La traducción es una profesión que deben ejercer profesionales preparados. Saber inglés o haber pasado varios veranos en el extranjero no convierte a una persona en traductora, sino que se necesitan ciertas habilidades y con esto queda demostrado que los aficionados no las tienen.
Creo que, tras ver estos ejemplos, resulta evidente por qué no se debe dejar la traducción en manos de aficionados. Desde el sofá de casa puede parecer sencillo y es muy fácil criticar que las traducciones son malas, que hay muchos errores, que los chistes no hacen la misma gracia que el original… Sin embargo, para conseguir una traducción que suene natural y no caer en lo literal ni en falsos sentidos, hay que dominar la lengua de partida y la lengua de llegada, tener recursos y saber documentarse. Además, existen normas de subtitulación, no se pueden cortar las frases por cualquier sitio ni utilizar todos los caracteres que uno quiera, entre otras cosas.
La traducción es una profesión que deben ejercer profesionales preparados. Saber inglés o haber pasado varios veranos en el extranjero no convierte a una persona en traductora, sino que se necesitan ciertas habilidades y con esto queda demostrado que los aficionados no las tienen.














